Cómo funciona un purgador de aire comprimido

En una instalación de aire comprimido siempre se generan condensados, desde el momento de la producción del mismo en la sala de compresores hasta el instante de su uso en los puntos de consumo, incluyendo en su paso por la propia red de distribución. Estos condensados afectan notablemente a la calidad del aire comprimido, provocando averías que afectan a la producción y originando sobrecostes del sistema de aire comprimido. Para evitar estos condensados te vamos a enseñar cómo funciona un purgador de aire comprimido.

La formación de condensados

La formación de condensados en el aire comprimido varía en función de la temperatura y de la humedad del aire ambiente que aspiran los compresores. A mayor temperatura o humedad, más capacidad tiene el aire para contener vapor de agua, siendo los purgadores automáticos una pieza fundamental para la eliminación correcta de los condensados.

El agua existente en el aire comprimido se debe empezar a separar y evacuar en la propia sala de compresores. Primero se condensa mediante separadores centrífugos situados a la salida de los refrigeradores posteriores de los compresores. A continuación, también se separa en el depósito acumulador. Y finalmente, en el sistema de tratamiento del aire comprimido, formado por filtros y secadores, se terminará de eliminar la mayor parte del agua tanto en forma líquida como de vapor. Pero en todos los puntos donde se recoge agua condensada esta se debe evacuar de una forma efectiva, por lo que en estos puntos se deben instalar purgadores automáticos.

cómo funciona un purgador de aire comprimido

Cómo funciona un purgador de aire comprimido

Existen 3 tipos principales de purgadores automáticos: mecánicos, temporizados por electroválvula y capacitivos. Para que un purgador automático sea energéticamente eficiente no debe tener pérdidas de aire en su modo de funcionamiento, siendo los purgadores capacitivos los únicos que minimizan el consumo de energía y previenen las pérdidas de aire comprimido.

  • Los purgadores mecánicos son el primer sistema de purga que se desarrolló para sustituir a la evacuación manual. Estos purgadores realizan el drenaje mediante un flotador que actúa por la acumulación de agua, no precisando de conexiones eléctricas. El mayor problema de los purgadores mecánicos es que con su uso se produce el desgaste de su sistema de cierre,  originando fugas continuas de aire comprimido al no realizar un asiento apropiado. También se provocan estas pérdidas continuas cuando junto con el condensado se depositan partículas en el sistema de cierre del purgador automático. Esto es debido al impedir las partículas que se realice correctamente el asiento en el sellado de cierre, obligando a realizar mantenimientos más intensivos.
  • Los purgadores temporizados realizan el drenaje mediante la apertura de una válvula solenoide temporizada, por lo que precisan de una conexión eléctrica. Disponen de dos regulaciones para ajustar su funcionamiento. La primera ajusta el intervalo entre purgas y la segunda la del tiempo de apertura de la válvula. Este tipo de purgadores son más resistentes y seguros que los mecánicos, pero también tienen desventajas. Los purgadores temporizados provocan pérdidas de aire comprimido si el tiempo de apertura regulado de purga es superior al necesario para la evacuación de los condensados. Del mismo modo, puede quedar condensado sin evacuar si el tiempo regulado de purga es inferior al necesario para la evacuación total de los condensados existentes. Además, los purgadores temporizados no incorporan una señal de alarma y por tanto no avisan cuando tienen una avería. Por lo que, si esta sucede, el purgador se quedará abierto generando una pérdida continua de aire comprimido.
  • Los purgadores capacitivos son el sistema más eficaz y fiable para realizar el drenaje en sistemas de aire comprimido, siendo un modo de purga sin pérdidas de aire. Por tanto, es el tipo de purgador automático energéticamente más eficiente. Precisan también de una conexión eléctrica. Estos purgadores automáticos aseguran una evacuación de condensados ajustada a la cantidad de condensado existente mediante un sensor de nivel capacitivo. Su sistema electrónico inteligente previene las pérdidas de aire comprimido y minimiza el consumo de energía.

Imagen cedida por Kaeser Kompressoren

El purgador capacitivo

El purgador capacitivo dispone de un depósito colector donde se acumulan los condensados. El tamaño de este depósito debe estar dimensionado en función del caudal de condensados que se puedan generar, influyendo las condiciones climáticas, el caudal de aire comprimido y el equipo o punto de la instalación donde esté conectado el purgador.

En el depósito se encuentra un sensor de nivel capacitivo que registra continuamente el nivel de llenado. Cuando el sensor detecta que el depósito se ha llenado, emite una señal al controlador electrónico del purgador, activando la válvula piloto que se encuentra en la conducción de salida de condensados para establecer la apertura de la membrana que permite la salida de los mismos. Inmediatamente a que el depósito se haya vaciado se realiza el cierre hermético de la membrana, impidiendo cualquier tipo de pérdida de aire innecesaria.

El purgador capacitivo evita las pérdidas de presión de los purgadores mecánicos con flotador y de los purgadores temporizados. Este tipo de purgador capacitivo sin pérdidas de aire comprimido puede suponer frente a los otros tipos de purgadores automáticos un ahorro anual de más de 700 , por lo que está completamente justificada su instalación si tenemos en cuenta que en la mayoría de las salas de compresores hay como mínimo 4 purgadores automáticos.

Otra ventaja importante de los purgadores capacitivos, al drenar el condensado por acumulación, es que evitan la formación de emulsionados de aceite en los condensados, hecho que no ocurre con los purgadores temporizados por electroválvula. Además, los purgadores capacitivos tienen la gran ventaja de avisar en caso de que haya un mal funcionamiento, lo que no ocurre con los otros tipos de purgadores.

Resumiendo, si queremos conseguir la mejor eficiencia y los mayores ahorros energéticos a la hora de seleccionar los purgadores automáticos para un sistema de aire comprimido, es necesaria la colaboración de un experto. Si es tu caso, no dudes en ponerte en contacto con SERVIAIRE. Estaremos encantados en ayudarte a encontrar la solución más adecuada y eficiente para tu instalación de aire comprimido, así de enseñarte cómo funciona un purgador de aire comprimido.

 

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