Qué es un regulador de presión de aire

Un regulador de presión de aire se instala en sistemas neumáticos para realizar un control de la presión del aire comprimido, jugando un papel fundamental dentro de los procesos industriales. Dependiendo de su uso, sirven para regular o limitar la presión del aire comprimido, protegiendo los distintos componentes de la maquinaria neumática, como válvulas, cilindros y mangueras, entre otros.

Adquiriendo un buen regulador de presión de aire se podrá mejorar la eficiencia energética en una instalación de aire comprimido de manera considerable.

Qué es un regulador de presión de aire

Un regulador de presión es un dispositivo que tiene como objetivo controlar la presión de entrada o salida del aire comprimido de una maquinaria o instalación, como puede ser un compresor de aire, por ejemplo.

En las industrias es habitual que se utilicen avanzados sistemas de aire comprimido para poder realizar muchas de las exigentes tareas y procesos a los que se enfrentan. El regulador de aire comprimido es el dispositivo que se encarga de dotar de mayor o menor presión de aire a un sistema o instalación neumática.

Qué es un regulador de presión de aire

 

Cómo funciona un regulador de presión de aire

Un regulador de presión de aire funciona ajustando la presión del aire comprimido a los valores fijados por el usuario.

Existen dos tipos básicos de regulador de presión de aire en un sistema compresor, el regulador de membrana reductor de presión (normalmente abierto) y el regulador de contrapresión (normalmente cerrado).

  • Regulador de membrana reductor de presión. Su función es mantener la presión de salida constante, aunque la presión de entrada varíe. Este regulador permite que el aire comprimido pueda pasar directamente a la salida, teniendo el paso restringido, pero no totalmente bloqueado, por lo que está normalmente abierto. El funcionamiento de un regulador de presión de aire de membrana, el más utilizado por empresas e industrias, es relativamente sencillo. Se trata de equilibrar las fuerzas que se ejercen a cada lado de la membrana del regulador. Las fuerzas están ejercidas por un muelle y por el propio aire comprimido:

             –  Muelle. Se trata de un muelle comprimido por un tornillo regulable.

             –  Aire comprimido. La presión ejercida por el aire que entra por el otro lado de la membrana.

El regulador de presión se encarga de compensar estas distintas fuerzas que se enfrentan para poder tener un control de la presión obtenida por el dispositivo.

  • Regulador de contrapresión. El regulador de contrapresión regula la presión de entrada. Lo habitual es instalarlo al final de una línea. La presión del aire comprimido se regula por medio de un disco de sellado que ejerce una tensión regulada por un muelle con un tornillo de ajuste, el cual juega un papel fundamental en este tipo de reguladores. El aumento de presión en el aire comprimido de entrada tiene que vencer la tensión de la presión del muelle, razón por la que se dice que es normalmente cerrado. La presión de salida no se mantiene constante y depende de las posibles variaciones de la presión de entrada.

Por qué utilizar un regulador de presión de aire

Un regulador de presión se utiliza para controlar la presión de la línea, en función de la presión del aire comprimido de entrada, así como para asegurar que la presión de trabajo del aire comprimido en la maquinaria sea la definida por el fabricante de la misma.

Las principales ventajas que proporciona un regulador de presión de aire son:

Alarga la vida de la maquinaria

Un regulador de presión de aire se encarga de mantener equilibrada la presión de trabajo dentro de un sistema de aire comprimido. Con un funcionamiento óptimo, este componente evita que las máquinas se deterioren y que su ciclo de vida útil sea mucho más largo.

Es importante recordar que todos los elementos de un circuito neumático, como son las válvulas, cilindros, mangueras o filtros, tienen un límite máximo de presión que pueden soportar. Asimismo, las máquinas y las herramientas neumáticas tienen una presión de trabajo definida por el fabricante. Si se sobrepasan los límites de la presión de trabajo se producirán desgastes prematuros y averías.  El regulador de presión de aire garantiza que no se sobrepase la presión que estos componentes puedan soportar, asegurando que su durabilidad en el tiempo sea mayor.

Ofrece mayor control sobre la presión

El principal objetivo de estos dispositivos es el de controlar la presión de entrada o salida. Por ejemplo, en una instalación de aire comprimido, el regulador de presión permite ajustar la presión del aire comprimido de salida, ajustando su valor a las necesidades de la instalación y evitando que la presión general de la instalación y la presión de trabajo de los compresores sean superiores a las estrictamente necesarias, ya que cada bar que se consiga reducir la presión de trabajo se estará reduciendo el consumo eléctrico de los compresores en un 7%.

Facilita las operaciones con maquinaria industrial

Gracias a los reguladores de presión de aire es mucho más sencillo y seguro trabajar con sistemas de aire comprimido neumáticos. Los compresores son capaces de generar aire comprimido con presiones elevadas, por lo que los reguladores juegan un papel clave a la hora de ajustar la presión para controlar las operaciones e incrementar la seguridad de los usuarios.

Reduce los costes

Como se indicaba antes, el regulador de presión de aire comprimido permite ajustar la presión de salida del aire para disponer de la más adecuada en cada proceso o tarea. Esto permite reducir el consumo al evitar utilizar mayor presión de la necesaria. Con un regulador con un alto control de la presión se puede realizar un ajuste preciso, con lo que el consumo eléctrico puede ser optimizado reduciendo el gasto energético.

Mantenimiento sencillo

El mantenimiento necesario para garantizar el buen funcionamiento de un regulador de aire es muy sencillo. Desmontar, comprobar, limpiar y volver a montar estos elementos es un proceso simple que no requiere de mucho tiempo. Además, ese tiempo invertido supondrá un ahorro de dinero al aumentar la vida útil del propio regulador de presión de aire.

El mantenimiento preventivo programado debe ser una prioridad para garantizar que el regulador de presión de aire funcione de manera adecuada y garantice que la presión de aire que soportan los componentes y la maquinaria es la apropiada.

Con un regulador de presión de aire de calidad, un sistema de aire comprimido ofrece mejores resultados en cuanto a eficiencia y rendimiento, con menores costes y una mayor vida útil de la maquinaria.

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